Origen de la tradición a la Virgen

Millones de personas en América Latina celebran la tradición a la Virgen de Guadalupe, para quienes representa la reina de la esperanza, porque desde su aparición al indígena Juan Diego, en el cerro del Tepeyac, dio un mensaje de fe.

La historia de la Virgen de Guadalupe se inició un 9 de diciembre de 1531, con su aparición a Juan Diego por primera vez, y se materializó el 12 de diciembre con su última comparecencia, fecha en la que se celebra la tradición a la Virgen de Guadalupe.

¿Cómo se materializa la tradición a la Virgen de Guadalupe?

El 12 de diciembre de 1531, la Virgen de Guadalupe le dice a Juan Diego que vaya al  árido cerro del Tepeyac a cortar unas flores, para que se las lleve al obispo como prueba de su presencia, el indígena las envuelve en su ayate, y cuando lo abre ante el prelado para mostrarlas, la imagen de la virgen aparece estampada en el ayate.

Por la devoción de la población se construyó el primer santuario para la Virgen de Guadalupe, que se inauguró en 1793, donde se encontraba el cuadro con la estampa de la Virgen.

Con los terremotos de 1917 y 1918, este templo se derrumbó, quedando intacta la estampa de la Virgen de Guadalupe, como símbolo de esperanza; no es sino hasta el año 1926 que se inicia la construcción del nuevo templo, que finaliza en 1952.

 Desde ese tiempo la tradición a la Virgen de Guadalupe es que los padres presenten a sus niños durante 7 años consecutivos para que sean bendecidos y protegidos.

En este sentido, la Virgen de Guadalupe  se fijó en un humilde indígena que era el más pequeño de su casta, y por ello la gente lo asemeja con los pequeños porque conservan la inocencia.